La musa no está

Que más da. Ya se ha ido, hace mas de un año. Tal vez a socorrer a algún escritor en crisis, un político emergente en su discurso cautivador o incluso a una chiruza que baila en el poste de un cabarulo de mala muerte en Liniers. Pero la verdad es que ya no está conmigo. Se ha ido, sin intenciones de volver en algún momento. Algunos dice que vuelve, pero yo estoy seguro que no.
Hace unos días pensé que había tocado a mi puerta, pero lamentablemente no fue más que una carta de despedida, una última caricia, la que tal vez motive a escribir estos párrafos.
Creo que la ofendí, también puede ser una cuestión de karma, también pueden ambas. La verdad es que la extraño, muchísimo. Pero no puedo comunicarme con ella, la he llamado y no me contesta, me ignora, como si esta vez yo fuese el invisible.
Por favor vuelve, necesito que me cantes esas melodías tan dulces que solías recitarme a capella mientras las ideas simplemente salían de mi cabeza gracias a tí. Pero ya no, ahora estan estancadas en lo profundo del subconsciente, pidiendo socorro antes de ser aniquiladas por el deber diario. Por favor escuchá sus alaridos, sus llantos, te piden ayuda a vos, te ruego que las escuches.
Pero no volverás.

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La mecedora

Ella está ahí, en su mecedora, mirando por esa ventana que da a un muro gris con manchas del tiempo, como las de su piel, ajada por las amarguras que tuvo a lo largo de su vida. Ella solo mira por la ventana, como si el paisaje de su antigua casa estuviese ahí, esa postal con los cerros de fondo contrastando con el arroyo y el pequeño puente de madera blanca que su difunto marido había construido muchos años atrás. 5 años van ya que no ve ese paisaje, pero aún así lo recuerda como si estuviese ahí, del otro lado del ventanal del chalecito inglés tan pintoresco de la zona. Ella, a pesar de todo, pertenecía a ese reducto en Córdoba, no a esta pocílga de 2 ambientes, oscura, con problemas de humedad, escondida en un 3ero H. Pero ella no se quejó, sabía que sus hijos necesitaban ayuda económica, además que la casa era demasiado grande para ella sola.
Hace meses que no tiene contacto alguno con sus hijos y ni hablar de sus nietos, cada uno haciendo su vida, forjando su destino, olvidando a la anciana que los crió. Esa dulce anciana que además era excelente repostera. Sus tortas y galletitas eran las mas solicitadas en las navidades y cumpleaños. Pero últimamente festejan en el exterior, olvidándola en la caja de zapatos en la cual la obligaron a vivir.
Ella vive de los recuerdos, de esas anécdotas que para uno son ridículas, pero que para ella, lo eran todo. Ni siquiera sus amigas del bridge de los sábados estan vivas, es la última sobreviviente de su generación.
Ya no le queda ninguna alegría. Por lo que decide irse de esta vida, para volver a reencontrarse con su marido, sus amigas, esas personas que realmente la valoraron como la gran persona que era. Ni siquiera un entierro decente le dieron sus hijos, ahogados por la avaricia. Lo único que querían era la división de bienes, pero gran sorpresa se llevaron, ya que ella vendió todas sus alhajas para pagarse los medicamentos y el poco alimento que consumía. Solo estaba esa mecedora, que terminaron tirando ya que nadie la quería. Solo esa mecedora en la que todos ellos fueron amamantados ahora en la esquina, esperando que un cartonero la valore más, incluso más de lo que sus hijos se dignaron en valorar a su madre.

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Subconsciente.

Ahora entramos en la crisis existencial. Buenísimo… Y ahora ? Vamos subconsciente, vos podés. Aparecé cara a cara, dale animate. Siempre lo mismo, me querés decir que te pasa? Todos lo días desde hace un mes hurgando en mi cabeza con cientos de problemas existenciales que me sacan de quicio. Por favor, dialoguemos subconsciente. Pongamonos a pensar como hacer para que te vayas. Si, quiero que te vayas y que no estés mas presente en mi cabeza.
Se me hace muy difícil seguir así. Yo se que pasé momentos difíciles con esto del cáncer y toda la tramoya de los doctores. Pero la verdad es que ahora, después de haber afrontado todo peligro y ya estar en una zona segura y gozando de salud me venís con todo esto. Por qué me hacés tan infeliz ? Ya ni mi señora me soporta. Mis hijos han huído de casa porque no aguantan estar un día más con su padre y su subconsciente a punto de querer estallar.
Dale, dame el gusto de tu ausencia, aunque sea por un tiempo. Estas ahí ? Seguro que me estás escuchando desde tu trono, en tu oficina, decorada con mis desdichas y pasiones incumplidas.
Todo es tu culpa, de nadie más. No soporto que me mires con tanto silencio y que luego trates de manipularme bajo tus macabros juegos de seducción y engaño.
Basta, quiero que esto termine.

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Sensación de inseguridad

No me gusta hablar de cosas personales, pero al parecer todo es una sensación.
Me asaltaron a mano armada en un colectivo la semana pasada. Una patota de drogadictos se juntan en la esquina y traen chicas menores de edad para abusar de ellas. Usurparon a 3 cuadras un departamento. Los vecinos de enfrente son tienen 2 BMW X5, y a la noche, cuando creen que nadie los ve, bajan paquetes envueltos en film. En el campo al lado del de nuestra familia hay un matrimonio de españoles que los metieron presos el año pasado por narcotráfico, volvieron hace 3 meses y siguen ahuecando troncos. Y rellenandolos con cocaína para exportar luego a España como si nada. Le pegaron un tiro a una conocida cuando salía a de su casa hacia el trabajo. Mi padre no se puede operar de la cadera porque la prótesis viene de Italia y la importación está frenada. Tampoco podemos encontrar su medicación para la hipertensión en ninguna farmacia. Los libros que la facultad me pide cuestan como mínimo 290 pesos, mientras que en España, los mismos, están a 50 pesos. Mi laburo está completamente frenado porque los turistas no pueden venir, ya que no le permiten cambiar su moneda. El último grupo que atendí, los asaltaron en medio de la calle Florida…
No quiero hablar más. Todo, según me dicen, es una sensación.

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No sé que diab…

No sé que diablos estoy haciendo. Solo pido que no me juzgues. Si a vos te estoy hablando. A vos que me estas acechando tras esa ventana. Escribiendome dia a dia esos mennsajes. Por favor te lo ruego, dejame en paz. Vos sabes que te quiero, aunque sea de la manera mas extraña Te admiro corazón. Admiro tu insitencia. Admiro tus ganas incansables para tratar de que esto funcione. Pero esto no puede seguir así. Te lo ruego por favor basta. No me quiero arrepentir.

 

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Diálogo de una loca

- Estoy confundida. No entiendo que te pasa, no me contestas los llamados, ni los mensajes mientras estas ahî, me haces sufrir por tu silencio. Llego a casa, exausta, te cocino lo que mas te gusta y te quedas en tu oficina todo el día. Me duele el alma. Me acuesto en la cama y vos seguis ahí, en ese despacho horrendo en el que montas tu reino. Yo queria un vestidor para los dos, o incluso transformarlo en una salita de costura, pero no, te lo acaparaste solo para vos y te encerras ahí.-

La vecina del tercero A me tocó timbre, preguntando por vos que no te ve desde hace una semana. Le digo que estas en tu despacho. Pero también me extrañó que haya preguntado por ese fetido olor que siente en el palier. Es muy extraño, yo no siento nada.

- Y así pasa el mes y no te veo, ya no recuerdo tu cara, me resulta muy lejana. Te dejo siempre en la heladera el táper con comida y ni lo tocás. Seguro que te vas al restaurante 24 horas de la esquina cuando yo no estoy. La verdad que me ofende un poco, si no te gusta mi comida nada más tenes que decírmelo amor. No me hagas sentir tan mal…-

- Y ahora me llegó una carta del consorcio, quejándose del “olor putrido proveniente de su domicilio”. La verdad que estos estan todos locos, no se quejan de la mierda del perro que deja la vieja del caniche en el pasillo de entrada y me vienen a mi con que hay olor feo. Mañana mismo me voy a quejar con ellos e invitarlos a pasar para que vean que no hay nada. ¿No me pensas contestar? Bueno mañana a la tarde vienen.-

- Ya hice unas galletitas de naranja riquisimas que ví que Choly Berreteaga hizo en Utilísima el otro día. Compré del café violeta ese para lucirse, no hay que dar malas impresiones. ¿Pensás salir de una vez y ayudarme? Uy ahí tocaron la puerta, ya están los del consorcio. Salí dale, no seas maleducado.-

- No sé que pasó, vinieron se acercaron a tu puerta y se fueron corriendo, ¿Les dijiste algo? La verdad es que sos un maleducado. Ya nuestra relación no va más. La ultima vez que te ví estabas ahí sentado en tu sillón de oficina, quedándote de que hablo muy fuerte y al instante te tiraste al piso rogandome que me vaya y cierre la puerta. Desde entonces obedecí, traté de ser buena, te mire a los ojos, que no se por qué tan apagados estaban, y me fuî a la cocina a seguir cortando las milanesas. No las terminé y grité que no las merecías, pero la verdad es que entre tus gritos de neurótico deje el cuchillo en tu oficina y no me atreví a pedírtelo devuelta… ¡¿ Qué pasa ?! Qué hacen acá ?! Nadie llamó a la policía, explicales Gastón… Che, contestame mierda, me estan llevando. Amor, dale ¡¡ No seas así, ayudame !! ¡¿Gastón?! Me estan agarrando estos canas, dale abrí la puerta…-

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Olvido

Ya que estoy a pocos pasos
de poder decir: te he olvidado
pienso en todo lo que vivimos
en todo lo que hemos pasado
y para ti no fue nada.

En la angustia que se podía reflejar en ti
por supuestamente no poder tenerme
y ahora todo parece mentira
como desearía que todo fuese
solo celos de alguien absurdo
todo se ha convertido en una ironía
que ha dañado mi mundo.

Realmente lo único absurdo
que ahora he logrado descubrir
es seguir amándote
de la forma en que lo he hecho
pensé que teníamos la oportunidad
de revivir esa supuesta amistad
pero se ha acabado
y fui el ultimo en ser enterado.

No puedo mirar tu cara sin pensar
que fui un tonto a creer que había otra oportunidad
al creer que solo fuimos separados por capricho del destino
o simplemente porque fue un error mío.

No lo se, y creo que nunca lo sabré.

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